La velocidad de la clase es la del estudiante más lento. Hay que saber ver el momento de separar el grupo en 2 subgrupos.

Como ya hemos comentado y sabemos la mayoría por experiencia, los inicios de una carrera como profesor de yoga a menudo ocurre entre un pequeño grupo de conocidos y un par de intentos improvisados de compartir nuestra experiencia como practicantes.

Con suerte estas primeras clases nos harán sentir el placer de la docencia y si seguimos por ese camino, sin darnos cuenta le estaremos enseñando a desconocidos con un nivel de detalle mayor y muchas más herramientas didácticas, experiencia y base.

Esa evolución de aficionado a profesor y más tarde a profesional del yoga es, como ya saben, el eje de nuestro programa de NEXOYOGA. Pero además de una evolución cualitativa, existe una evolución cuantitativa durante este proceso. Comenzamos a dar clases a un grupo reducido de alumnos y terminamos necesitando separar el grupo en dos por no caber en el espacio que hemos problema-crecimiento-plantas-0dedicado a esto, o por no ser capaces de atender a tantos en el tiempo de la clase, o por otras causas que explicaremos a continuación.

Lo importante es que esta etapa nos va mostrando otro tipo de límites que no habíamos explorado hasta ahora. Esto es, el máximo de alumnos a los que podemos “ver a la vez” mientras enseñamos y por tanto el límite honesto de alumnos de nuestra clase, y el límite de clases que podemos dar al día sin comenzar a deteriorarnos energética y físicamente; o sea el máximo de energía que podemos entregar según el estado de nuestra práctica actual.

En fin, que al crecer el número de alumnos nos enfrentamos a unos obstáculos nuevos que requieren una nueva auto-observación y gestión de nuestro tiempo y energía, de forma diferente y más eficiente. Esto es un momento clave para la maduración y consumación de un profesor de yoga y muchos no logran superarlo, se agotan, enferman o pierden los alumnos por no saber gestionar su grupo o grupos de manera óptima.

Seguro que muchos de ustedes estarán asintiendo mientras leen. Son muchas y diversas las variables que rigen el crecimiento de un centro de yoga: formación académica, nivel de práctica, número de alumnos, precio de las clases, tiempo de gestión, estudio, diseño y ensayo de clases, límite de espacio del aula o las aulas que se disponen para la actividad y un larguísimo etcétera.

Mi opinión al ver una situación de este tipo siempre ha sido priorizar las variables y poner las menos prioritarias en función de las más importantes, para explorar solo las soluciones óptimas y no perdernos por todas las posibilidades, lo que al final nos hace tomar malas decisiones, muchas veces por puro agotamiento mental y vencimiento del tiempo de decisión.

Vamos a dividir primero este conjunto de variables en dos subgrupos.

El primero será el que responda a las necesidades de la clase (nivel de práctica de los alumnos, número de alumnos máximo que admite una clase, entre otros) y el segundo responde a las necesidades de la profesión (límite mínimo de alumnos por clase para rentabilizar la hora de trabajo, precio de las clases, gastos prorrateados de un grupo de clase contra sus beneficios, etc).

Así podremos priorizar con claridad lo que necesita nuestra escuela de todas las maneras posibles manejando solo el grupo 1 y en segundo lugar, averiguar cuáles de éstas fórmulas pueden además mantener o superar la rentabilidad del centro. Si parece más de una que pase los dos filtros, entonces aplicaremos la que beneficie más a los alumnos.

Las soluciones que encontremos con este algoritmo son las que nos harán crecer. Si no existe ninguna hay que tomar medidas de cambio más profundas. Es decir, no deben engañarse aceptando soluciones que solo responden a uno solo de estos grupos, pues si solo satisfacen al primero (como suele pasarle a la mayoría de profesores por exacerbar su vocación de servicio en detrimento de su sustento personal) estarán condenando su estilo de vida como profesionales del yoga, pues terminarán pagando de su bolsillo para dar clases de yoga.

Por otra parte si solo responden al segundo grupo, estarán incumpliendo el principio que dejamos claro en el artículo 2 de este programa sobre el valor entregado a nuestros alumnos con respecto al precio que cobramos. Terminaremos cobrando un precio injusto y eso tarde o temprano nos vaciará las aulas y terminaremos cerrando nuestro centro.

Cuando nos encontramos en esta situación, no debemos aceptar la condición de no evolucionar (pues las necesidades de nuestra vida, sujeta no solo a nosotros sino a todo nuestro entorno, siguen evolucionando) sino intentar cambiar los valores de aquellas variables que se han fijado al principio para continuar creciendo.

Por ejemplo, el alquiler del local en el que estamos ejerciendo la actividad, el precio de la clase, la duración de la clase, la frecuencia de las clases, unificar clases y dejar un espacio mayor de tiempo para compartir el local con otro profesor de actividades similares, hacer alianzas profesionales, en fin, todo lo que la vida nos ponga en la mano para mantenernos en la actividad hasta que se estabilice nuestro alumnado y podamos estar “más holgados”.

Todo esto lo estoy diciendo por propia experiencia, muchas veces he tenido que preguntarme a mi mismo ¿Cuánto deseas hacer esto? ¿Sigue siendo tu sueño y tu estilo de vida deseado? ¿Si te mantienes siendo un profesional del yoga te sentirás feliz? Cada vez que me he hecho estas preguntas las tres respuestas han sido un rotundo sí, así que no hay obstáculo, contratiempo o situación adversa que haya podido detenerme, porque lo que ha estado en juego siempre ha sido mi felicidad, la forma en la que dios me ha permitido compartirme y ayudar a los demás creciendo yo mismo.

He pasado años muy malos económicamente hablando, he tenido que “pagar para dar clases” por malas decisiones en el terreno económico, he tenido que trabajar en otras cosas para poder mantenerme en la enseñanza del yoga, practicar de noche al final de todo el día para poder presentarme ante mis alumnos con la “tarea hecha”. Pero nunca me detuve, porque ese fue el precio que el universo le puso a mi realización personal.

Recuerden que al final, la libertad y la felicidad no son calculables en dinero ni en esfuerzo, son infinitas y espirituales. Si no somos capaces de crecernos y superar nuestros obstáculos por obtener esto,  ¿con qué moral podremos pedirle a nuestros alumnos que se esfuercen por conseguir su felicidad y crecimiento personales?

¿De que trata el yoga sino de expandir nuestros límites y liberarnos de nuestros lastres para disminuir nuestras aflicciones y resonar con nuestro entorno? ¿Y si somos profesores de esto, no deberíamos predicar con el ejemplo?

Cuando el tiempo pasa y va quedando atrás el momento en el que nuestro entusiasmo nos empujó a dar nuestras primeras clases para compartir nuestra alegría y resultados de la primera etapa de nuestra práctica personal, llega el tiempo en el que la vida nos pone a prueba y criba nuestro impulso infantil exigiendo un precio mayor por mantenernos en esa posición de profesor. Ese precio en este siglo se llama PROFESIÓN, la cual lleva implícita la evolución de todos los aspectos que tocamos en nuestro NEXO, incluida la buena gestión empresarial de nuestro centro, sin dañar los estatutos de yama y niyama que nos mantienen puros en nuestra sadhana.

A día de hoy, en mi curso número 13, todo ha cambiado. De un espacio compartido en el que daba clases a 6 alumnos dos veces por semana, hoy hay una escuela que cuenta ya con tres centros, 5 profesores y más de 200 alumnos a los que les entusiasma venir cada clase.

Mirando atrás, doy gracias por todos y cada uno de los problemas que me obligaron a superarme para llegar hasta aquí. Por esta gratitud he llegado a escribir todos estos artículos, pues en mi interior guardo la esperanza de acortarles el camino a quienes como yo, jamás cejamos en el intento de hacer crecer el yoga en nuestro ser, en nuestro hogar, en nuestro entorno y… sin ínfulas de grandeza, en todo el que nos preste atención en el mundo entero a través de internet.

Si tú eres uno de los que siente esta necesidad imparable, en NEXOYOGA te acompañaremos hasta donde quieras llegar.

15 Comments

  • nolia

    Reply Reply 20 noviembre, 2014

    no tengo tarjeta de credito mpero me encantaria probar por una semanay despues el mes muchas gracias

    • Jordys

      Jordys

      Reply Reply 20 noviembre, 2014

      Hola Nolia

      Si no tienes tarjeta, y vives en Europa, puedes unirte a NEXOYOGA mediante un abono por Transferencia o depósito bancario…

      Y si estás fuera de Europa, también puedes enviar el pago mediante Money Gramo Western Union

      En ambos casos, debe ser la opción de acceso anual, y no tiene la opción de una semana.

      Si necesitas los datos, ya sea de Money Gram o de Banco, escríbenos a: mk @ clases-yoga.com

      Namaste!

  • pedro nel ospina zuluaga

    Reply Reply 20 noviembre, 2014

    Perfecto…Me veo reflejado en este articulo; muchas gracias por compartir tu experticia.
    Pedro…Para servirte.

  • Maria Del Carmen Weiss

    Reply Reply 20 noviembre, 2014

    Muy buen articulo Jose Antonio, esa misma fuerza que te propulsa a seguir en este cometido la siento yo desde lo mas profundo. Siento esa necesidad de la practica personal, de transmitir el prolijo y minucioso trabajo de nuestro amado Guruji a quien tuve el honor de conocer los primeros meses de este año y compartir con el mi practica diaria en el Hall Grande de su Instituo en Pune. Me inclino humildemene ante él y sus hijos, ante todo aquello que me conduzca y me guie a transmitir de forma honesta estas enseñanzas. Por eso cuando ví lo que tu haces quice participar de tu guia pues es un valioso aporte el tuyo hacia esto que nos apasiona. Gracias Jose Antonio, yo me uní recien hace un mes, y lo que quiero es igualarme en el material que envias. Un saludo cordial desde Cochabamba Bolivia. NAMASKAR.

  • Maite

    Maite

    Reply Reply 21 noviembre, 2014

    Buenos días¡¡¡

    Que lindo el artículo, siento que estoy donde me toca estar. Muchas gracias por tu ayuda, cada vez que miro uno de tus artículos, me reafirmo en mi decisión de entrar en Nexoyoga.
    Gracias de nuevo.

    Maythe

    • Jordys

      Jordys

      Reply Reply 21 noviembre, 2014

      Mil Gracias Maite 🙂

      Namaste!

  • ROSITA MORA ROMERO

    Reply Reply 22 noviembre, 2014

    Interesante tu artículo y muy ceñido al diario vivir de quienes enseña y practican este don connatural de los seres humanos como es el yoga.

    Llevo cerca de 20 años aprendiendo y enseñando porque cómo explicas, las circunstancias me llevaron a divulgar lo aprendido de la Hatta Yoga de Serge Raynaud de la Ferriere, a grupos de amigos y vecinos. En los último años me he concentrado en otros aspectos del yoga como la meditación, la gnana y el servicio con la Fundación Humanitaria Hijos del Sol.
    Me inscribí en Potenciando tu Vida hace una semana y espero al terminar este curso hacerlo en nexoYoga.

    Llegue a tí por casualidad y estoy cautivada desde el primer momento por tanto amor, sabiduría, rigor, armonía y entrega manifestados en cada aspecto que tratas.
    Lamento no haber podido ingresar al sitio destinado para alumnos ni empezar el curso. Olvidé mi clave y no he podido ingresar una nueva.
    Agradezco tu ayuda para darle cuanto antes vía libre a mi entusiasmo por iniciar mi aprendizaje

    Bendiciones todas

    Rosita

    • Jose Antonio Cao

      Jose Antonio Cao

      Reply Reply 26 noviembre, 2014

      Hola Rosita! Bienvenida a nuestro nexo! He pasado a jordys la información de tu pérdida de la clave. Seguro que él te ayudará. Espero te sea útil todo lo que encuentres en nuestra web. Un saludo.

  • Tainoa

    Reply Reply 27 noviembre, 2014

    Muchas gracias José Antonio,
    tus palabras siempre me transmiten ánimo y ganas de superar cada obstáculo!! me alegro de que siguiesen tu dharma y seas tan generoso… todo un ejemplo
    Aunque lleve ausente unos meses por motivos personales, deseo unirme a tu programa y contactaré con ustedes en breve.
    Un fuerte abrazo,
    Namaste

  • Félix Criado gornés

    Félix Criado gornés

    Reply Reply 7 enero, 2015

    oouuu, qué bueno…
    muchas gracias!!
    un abrazo, félix

    • Marcela Hoffman

      Marcela Hoffman

      Reply Reply 8 enero, 2015

      holaaaa felixxxxx jajajaja,,,,,,
      que bien encontrarte aca!!

  • Javier Jimenez

    Javier Jimenez

    Reply Reply 21 julio, 2015

    Buenísimo el articulo, sobre todo cuando relatas todas las adversidades que has pasado hasta conseguir tus sueños.

    Realmente agradezco este gran proyecto que estáis realizando ya que de una forma magistral estáis compartiendo una sabiduría inmensa a un precio muy asequible para cualquier persona del planeta.

    GRACIAS!!.

    Namaste

    • Jose Antonio Cao

      Jose Antonio Cao

      Reply Reply 22 julio, 2015

      Gracias Javier! Tus palabras nos alientan e incentivan a seguir! Me alegro que disfrutes del proyecto! Un saludo.

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