El Mejor Aval de un Profesor de Yoga, es Compartir su Propia Experiencia y Realización Personal

Hoy queremos compartir un artículo que consideramos MUY IMPORTANTE, ya que es una “Auto-Limitación Mental” que frustra el deseo genuino de muchos practicantes de Yoga, cuando se planteas la idea de comenzar a ENSEÑAR YOGA

Es la respuesta a un correo recibido de suscrita a nuestras publicaciones, y por nuestra experiencia, sabemos que su postura frente a la situación que está viviendo, puede ser la de muchas personas que quieren dedicarse de forma profesional a la enseñanza del Yoga

Este es el correo que nos envió Karen, de Lima, Perú

Buenas noches NexoYoga:

Primero felicitarlos por la calidad, valor de sus enseñanzas y la energía tan inspiradora que transmiten.

Hace 5 meses recibí un correo vuestro, bastante profundo, que me llevó a una importante reflexión. Me preguntaba: ¿qué me está limitando para poder desarrollarme como profesora de yoga?

Más allá que tome un curso con nexoyoga o que tome otro curso ¿qué me está deteniendo para enseñar y crecer en la enseñanza?

Tras pensarlo mucho, llegué a la conclusión que el principal obstáculo era yo misma. Me explico:

Comencé a practicar yoga hace 3 años, después de los primeros 5 meses de práctica alguien me animó a tomar el profesorado. Estaba muy ilusionada con iniciar ese camino de enseñanza y por tomar nuevos hábitos de vida e iniciar un despertar espiritual, ciertamente mi vida cambió por la práctica, pero también comenzaron a aflorar muchos miedos y creencias limitantes a medida que iba creciendo en la práctica.

Terminé de cursar el profesorado, inmediatamente me dijeron que tenía tendinitis, me recomendaron que ayudaría mucho para la lesión salir unos meses de la fría y húmeda Lima, renuncié a la empresa donde trabajaba (ya tenía previsto renunciar y dedicarme a la enseñanza) Estuve viajando por 1 año y medio por Ecuador y Colombia, daba algunas clases esporádicas a amigos, hacia sadhana diaria, mi practica tranquila pues si bien ya no tenía el dolor inicial aun sentía molestia en la rodilla. Cada vez que intentaba asanas más avanzadas y a nivel físico, y no podía, sentía que no tenía la autoridad de dictar clases con una lesión como tendinitis, incluso así siempre me animaba a dar alguna clase nivel inicial a amigos.

Ahora, después de 1 año, si bien no hago asanas diarias, aún tengo la sensación de que no puedo crecer en mi práctica. Hace un mes y medio me diagnosticaron artrosis en la rodilla derecha y escoliosis dorsal, fui a dos especialistas; el primero me dijo que era leve y el segundo que no veía desviación de columna en los rayos X. Entonces llegué a esta conclusión.

Quizás el hecho de no estar en las condiciones físicas necesarias es lo que me impide enseñar, pues la verdad es que me encanta mucho el camino de la enseñanza de yoga, quizás al inicio me daba miedo pero ahora quiero afrontarlos pero mi condición ya no me lo permite.

Y esta es mi cuestión, ¿podría retomar el camino de enseñanza aún con éstas limitaciones físicas? He aceptado que el componente mental predomina, la mente es un limitante ciertamente, pero si ya se realizó en el plano físico, qué me recomiendan?, ¿debo seguir? Y lo físico, como todo, ¿cambiará, mejorará?

Gracias de corazón por leerme, y saludos desde Perú. Karen García.

RESPUESTA A KAREN:

Hola Karen.

Ante todo agradecer tu respuesta y pedirte disculpas por la demora en contestarte.

Te contestamos por partes a tu situación.

Primero: El hecho de que tengas una condición física que te limita, no debe ser un obstáculo para la enseñanza. De hecho, Iyengar creo toda una escuela de Yoga con la utilización de los soportes, ya que él tuvo que adaptar el yoga a sus limitaciones, mientras las iba venciendo.

Lo que te quiero decir con este, es que tus limitaciones, según lo vemos nosotros, son una oportunidad para que aprendas a SUPERARLAS y luego puedas enseñar a otras personas, por ejemplo, con tendinitis, COMO SUPERARLAS con la práctica del Yoga.

Nadie puede TRANSMITIR una experiencia personal de superación, mejor que aquella persona que vivió el proceso.

¿Ves la gran oportunidad que hay aquí?

Segundo: Imagina que tu práctica te lleva poco a poco a la superación de estas dolencias y a mejorar tu calidad de vida. ¿No te sentirías con toda la CONFIANZA y AUTORIDAD del mundo para enseñar a otros a conseguirlo?

Yo diría que sí.

La desconfianza viene cuando uno se propone ENSEÑAR lo que no ha EXPERIMENTADO, pero sin duda alguna puedes entregar VALOR REAL compartiendo tu vivencia personal.

Tercero: Lo que si debes hacer es APRENDER a superar tus limitaciones, de una forma segura y óptima… ¿Qué asanas y secuencias utilizar?, ¿qué soportes te permiten avanzar en el camino de una forma segura?, ¿con qué límites físicos y mentales debes aprender a convivir y como expandirlos?, ¿qué indicadores debes tener en cuenta para pasar de un asana a otra o de una secuencia a otra?, ¿cómo CRECER en este proceso, de forma segura? Etc.

Todas estas preguntas deben ser TU GUÍA. Y la experiencia del camino, testeada y documentada, es lo que te hará DUEÑA DE TU ENSEÑANZA…

Cuarto: Todo este proceso te permitirá ir EXPANDIENDO tu experiencia personal y por ende tú Zona de Confort, pero siempre debes ir más allá.

Puedes comenzar tu enseñanza especializándote en ayudar a otras personas a caminar el camino que tú estás superando, y para enseñar esto solo necesitas estar unos pasos por delante de ellos. Esto es enseñar con ética.

Aunque es un poco abstracto, quizá este ejemplo nos ayude a explicarlo.

Si del 0 al 10 valorases tu nivel de experiencia en la práctica de yoga, y tu respuesta fuese que estás en un NIVEL 5, entonces puedes prepararte para enseñar Yoga con dos objetivos.

Objetivo 1: Ayudar a personas con molestias y dolencias como la tuya, a recuperar su equilibrio y bienestar, con aplicaciones terapéuticas del Yoga. Acompañarles por el camino que tú ya has caminado. Podríamos decir que estarías “Sacando” a estas personas de un NIVEL BAJO CERO (con dolor) a un NIVEL 0 (neutro, sin dolor).

Objetivo 2: Llevar a un practicante principiante desde un NIVEL 0 hasta un NIVEL 3… Mientras enseñas hasta un NIVEL 3, tú práctica personal y el desafío de tu crecimiento en Yoga, está en un NIVEL 5.

Hacer esto, si tienes vocación por la enseñanza y te apasiona ayudar a otras personas en este camino, es 100% ÉTICO.

Lo que no es ético, según lo vemos en NEXOYOGA, es que tu práctica y experiencia personal estén en un NIVEL 5, y estés enseñando en un NIVEL 6 o superior.

Pero tampoco es lógico que muchos profesores de yoga busquen formarse continuamente para “sentir” que están en un NIVEL 10 (algo que nunca se consigue) para entonces atreverse a enseñar en un NIVEL 1. Esto causa una parálisis de acción por el desequilibrio entre el exceso de información teórica, con la deficiencia de experiencia práctica en la enseñanza.

La pregunta es… ¿Hasta dónde quieres llegar como profesor y/o profesional de la enseñanza del Yoga?

Y sin importar cuál sea la respuesta, lo más importante es CENTRARSE EN EL SIGUIENTE PASO Y DARLO, ya la experiencia del camino y las horas de vuelo harán el resto.

En tu caso personal Karen, paralelamente a lo que ya estás haciendo, creo que debes aprender a superar tus limitaciones de una forma ÓPTIMA y SEGURA, y para esto, te ayudaría muchísimo asistir a uno de los Cursos Intensivos de YOGA TERAPÉUTICO de NEXOYOGA.

Si de verdad tienes la VOCACIÓN de ayudar a otras personas en este camino y sientes el deseo ardiente convertirte en una Profesional de la Enseñanza del Yoga aportando VALOR REAL, en NEXOYOGA tienes un gran aliado.

¡TE ESPERAMOS!

NAMASTE

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